Refractiva

La graduación visual permite saber la calidad visual de una persona, es decir, la nitidez con la que percibe los objetos situados a cualquier distancia. La graduación de una persona le permite alcanzar su máxima agudeza visual, es decir, la máxima capacidad que tiene para percibir detalles de la realidad situados a más o menos distancia y en condiciones de buena iluminación. La graduación depende principalmente de la genética, los errores refractivos de la persona (miopía, hipermetropía y astigmatismo), los hábitos y el paso del tiempo. La graduación se mide en dioptrías y, en la mayoría de los casos, se compensa con lentes oftálmicas, lentillas, o se corrige quirúrgicamente. El plano de corrección de la graduación, hace que esta pueda diferir ligeramente de corregirse en gafas a corregirse con lentillas.

 

Miopía

Definición
La miopía es un defecto refractivo (de graduación) del ojo, que impide el enfoque visual de los objetos lejanos. El miope tiene dificultades para ver en visión lejana, pero puede hacerlo perfectamente sin gafas para distancias cortas. Es por eso, que se denomina a  los miopes “cortos de vista”.
Las imágenes que observamos se han de focalizar sobre la retina (= pantalla de cine). Para que eso sea posible, las dioptrías que proporcionan  las estructuras del ojo; córnea y cristalino (= objetivo de un proyector) han de ser exactas para que las imágenes se focalicen (enfoquen)  en la retina (pantalla de cine).
Es habitual que los ojos miopes sean más grandes de lo normal, por lo que tienen la retina más alejada de la córnea y cristalino ( = objetivo proyector). Esto hace que las imágenes se enfoquen antes de llegar a la retina (pantalla de cine).

Causas
La miopía aparece en la infancia y evoluciona con el desarrollo del individuo. Su aparición parece ser multifactorial, aunque numerosos estudios atribuyen un papel importante al factor genético, sobre  todo en las miopías altas.
La miopía suele estabilizarse entorno a los 20-25 años. Por lo que es esta edad en la que podemos plantearnos un tratamiento quirúrgico.
La miopía puede generarse por un globo ocular grande (más alargado), por una curvatura de córnea mayor (con más dioptrías de enfoque), o una combinación de ambas. Esto último es lo que nos encontramos en miopes altos ( > de 8 dioptrías de miopía). Estos pacientes suelen tener retinas con mayor riesgo de desprendimiento, por lo que deberán hacer revisiones periódicas con el Oftalmólogo.
La miopía no se puede prevenir, pero su detección precoz en fases incipientes, pueden resultar crucial para el desarrollo normal del ojo.

Síntomas
Los síntomas más habituales en pacientes jóvenes son:
• Dificultad para leer la pizarra
• Aproximarse muchos a los libros u objetos de lectura
• Sentarse cerca de la televisión
• Entrecerrar los ojos para agudizar la visión lejana (efecto estenopeico)
• Fatiga ocular y enrojecimiento de la superficie del ojo
• Dolores de cabeza (en algunos casos)

Tratamiento
El tratamiento habitual, sobre todo en sus fases más tempranas suele hacerse con gafas. Con posterioridad, puede complementarse con el uso de lentes de contacto, siempre y cuando el paciente cumpla con los requisitos de higiene que precisan su uso.
Algunos tipos de lentillas (orto-K) permiten la corrección diurna sin porte alguno de gafas o lentillas. Esto se debe al efecto de aplanación corneal que se da mientras se duerme con con las lentillas. El efecto  se pierde por completo entre 24 y 48 h de no llevar las lentillas. Por lo que se debe reforzar el moldeo corneal con un uso nocturno de las mismas.
El tratamiento quirúrgico siempre ha de plantearse cuando exista estabilidad refractiva. Es decir, que la graduación no haya cambiado en el último año. La primera opción quirúrgica, por su coste y simplicidad postoperatoria es la cirugía con láser (LASIK o variantes). Cuando la miopía es alta o existe alguna contraindicación para el láser, puede ser una alternativa la implantación de las llamadas lentes intraoculares fáquicas (situadas entre la córnea y el cristalino).

 

Hipermetropía

Definición
La hipermetropía es un defecto refractivo (de graduación) del ojo, que impide o dificulta el enfoque visual de los objetos cercanos. El hipermétrope tiene dificultades para ver en visión cercana, pero es frecuente que pueda hacerlo sin gafas gracias a la acomodación.
La acomodación es el mecanismo natural, mediante el cual el individuo obtiene dioptrías extras para enfocar los objetos cercanos. Sin embargo, pacientes hipermétropes jóvenes hacen valer la acomodación también en distancias lejanas. La capacidad de acomodar está directamente asociada a la edad. Es por ello que pacientes hipermétropes que nunca han usado gafas en visión lejana empiezan a notar dificultades cuando les aparece la vista cansada. Que no es más que la disminución de la capacidad (rango de dioptrías) que la acomodación permite al individuo. Entorno a los 40 años se da una disminución significativa de esta capacidad y se expresa con totalidad sobre los 60 años.

Es habitual que los ojos hipermétropes sean más pequeños de lo normal, por lo que tienen la retina más cerca de la córnea y cristalino ( = objetivo proyector). Esto hace que las imágenes tengan su enfoque teórico después de la retina (pantalla de cine).

Causas
La hipermetropía aparece de forma natural en los recién nacidos y evoluciona disminuyendo en muchos casos con el desarrollo y crecimiento del individuo. Su aparición parece ser multifactorial, aunque numerosos estudios le atribuyen una componente hereditaria.
La hipermetropía suele caracterizarse por ojos más pequeños de lo normal, o curvaturas de córnea más planas. En muchos casos, el desarrollo en la adolescencia aumenta el crecimiento del globo ocular, compensando parcialmente o en su totalidad la hipermetropía fisiológica del individuo.
La hipermetropía infantil no tratada puede ser causa de estrabismo (desviación de los ojos) y/o de ambliopía (ojo vago o gandul). La detección precoz disminuirá el riesgo de complicaciones y permitirá un correcto desarrollo funcional de la visión.

Síntomas
Los síntomas más habituales en pacientes jóvenes son:
• Dificultad para leer objetos cercanos
• Frotarse mucho los ojos
• Arrugar la frente
• Fatiga ocular (cansancio)
• Enrojecimiento de la superficie del ojo
• Picor de ojos
• Dolores de cabeza
• Fracaso escolar o inadaptación
• Visión borrosa de lejos (en algunos casos)

Tratamiento
El tratamiento habitual se realiza con gafas. Aunque puede complementarse con el uso de lentes de contacto, siempre y cuando el paciente cumpla con los requisitos de higiene que precisan su uso.
Algunos tipos de lentillas (orto-K) permiten la corrección diurna sin porte alguno de gafas o lentillas. Esto se debe al efecto de aplanación corneal que se da mientras se duerme con con las lentillas. El efecto  se pierde por completo entre 24 y 48 h de no llevar las lentillas. Por lo que se debe reforzar el moldeo corneal con un uso nocturno de las mismas.
El tratamiento quirúrgico siempre ha de plantearse cuando exista estabilidad refractiva. Es decir, que la graduación no haya cambiado en el último año. La primera opción quirúrgica, por su coste y simplicidad postoperatoria es la cirugía con láser (LASIK o variantes). Cuando la hipermetropía es alta o existe alguna contraindicación para el láser, puede ser una alternativa la implantación de las llamadas lentes intraoculares fáquicas (situadas entre la córnea y el cristalino). Y si el paciente está entorno a los 50 años, pese a la no existencia de cataratas, puede plantearse la cirugía refractiva con lentes fáquicas.

Astigmatismo

Definición
El astigmatismo es un defecto refractivo (de graduación) del ojo, que impide o dificulta el enfoque visual de los objetos lejanos y cercanos. Esto se manifestará más en una u otra distancia si está combinado con miopía o hipermetropía. El individuo con astigmatismo refiere una visión como desdoblada.

Causas
El astigmatismo se debe a que la curvatura de la córnea es desigual en alguno de sus meridianos. La córnea pierde su forma esférica (=balón de fútbol), y adopta una forma elíptica u ovalada (=a balón de rugby). Esta diferencia de curvatura, genera una desigualdad en el enfoque según la luz atraviese una parte u otra de la córnea.
El astigmatismo tiene una clara componente genética, aunque también puede producirse como consecuencia de traumatismos, enfermedades o tras intervenciones quirúrgicas (como en el trasplante de córnea). En cualquier caso, el astigmatismo varía muy poco a lo largo de la vida. Suele representarse por las dioptrías que lo corrigen y el eje (posición) donde se ha de corregir.
La topografía es la prueba diagnóstica que permite evaluar el astigmatismo corneal.
FOTO: astigmatismo.jpg

Síntomas
Dependiendo de la edad y del tipo o grado de astigmatismo, los síntomas pueden ser distintos. Si el astigmatismo es reducido, puede no afectar a la visión.Los síntomas más habituales son:
• Imágenes distorsionadas o desdobladas (síntoma más frecuente).
• Visión deficiente de cerca y/o a distancia.
• Dolores de cabeza, dolores oculares o mareos

Los astigmatismos de baja cuantía pueden compensarse parcialmente mediante la acomodación. Este esfuerzo continuado puede justificar la fatiga ocular, mareos y dolores de cabeza.

Tratamientos
El tratamiento habitual se realiza con gafas. Aunque puede complementarse con el uso de lentes de contacto, siempre y cuando el paciente cumpla con los requisitos de higiene que precisan su uso.
Algunos tipos de lentillas (orto-K) permiten la corrección diurna sin porte alguno de gafas o lentillas. Esto se debe al efecto de aplanación corneal que se da mientras se duerme con las lentillas. El efecto  se pierde por completo entre 24 y 48 h de no llevar las lentillas. Por lo que se debe reforzar el moldeo corneal con un uso nocturno de las mismas.
El tratamiento quirúrgico siempre ha de plantearse cuando exista estabilidad refractiva. Es decir, que la graduación no haya cambiado en el último año. La primera opción quirúrgica, por su coste y simplicidad postoperatoria es la cirugía con láser (LASIK o variantes). Cuando el astigmatismo es alto o existe alguna contraindicación para el láser, puede ser una alternativa la implantación de las llamadas lentes intraoculares fáquicas (situadas entre la córnea y el cristalino). Y si el paciente está entorno a los 50 años, pese a la no existencia de cataratas, puede plantearse la cirugía refractiva con lentes fáquicas tóricas.

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