Preguntas Frecuentes Córnea

¿Se puede curar el queratocono?

El queratocono es una enfermedad de la córnea cuya causa se desconoce, aunque parece tener una componente hereditaria. La sintomatología da lugar a una pérdida visual que en muchos casos progresa hasta la ceguera total. En el queratocono la córnea adopta una forma cónica por el adelgazamiento central o paracentral inferior de la córnea. Su progresión da lugar a una cornea con astigmatismo irregular y la consiguiente pérdida visual, en muchos casos de difícil corrección con gafas.
El queratocono se puede corregir con gafas, lentes de contacto, anillos o segmentos intraestromales, crosslinking y en su fase final el transplante de córnea.
Se cree que pequeños traumatismos persistentes en el tiempo, como por ejemplo frotarse los ojos continuamente, puedan dañar la estructura de la córnea y desencadenar un queratocono. Incluso algunos autores indican la posibilidad de que lentes de contacto inapropiadas puedan también afectar la estructura corneal y provocar su aparición. Aunque esto último, no está lo suficientemente demostrado.

¿Por qué es importante el grosor de la córnea para operarme de miopía con láser?

La cirugía refractiva con láser, independientemente de la variante quirúrgica que se utilice es, entre otras, muy dependiente de dos variables; la cuantía en dioptrías a corregir y el grosor de córnea disponible. El moldeo corneal, aplanando o incurvando la córnea, en el caso de miopes o hipermétropes, respectivamente, precisa conocer el grosor de córnea disponible, y el grosor de córnea que será eliminado para conseguir dicho moldeo. Por lo tanto, sabremos de forma muy aproximada, el grosor residual teórico que nos quedaría en la córnea tras realizar la cirugía.
A fin de mantener la integridad de la córnea, su biomecánica y una buena calidad visual quedan contraindicados todos aquellos pacientes en los que no puedan respetarse dichos grosores de córnea (paquimetría) residual.

Precauciones de un postoperado reciente de Lasik

El paciente operado de Lasik tiene una visión aceptable o cercana a su máxima visión, a las 24 h de la cirugía. Por lo que si el paciente se ve capacitado para hacerlo, no tiene que haber ningún problema. En algunos casos, la visión puede tardar en mejorar alrededor de una semana.

¿No tengo más alternativas que hacerme un transplante de córnea?

Esta suele ser una cirugía que se suele plantear como última opción, y previo intento con otros tratamientos de preservar la córnea propia del paciente. En la actualidad existen trasplantes de córnea alternativos, en los que se trasplantan de forma parcial las capas afectadas de las córneas. Estos tratamientos son menos agresivos, y repercuten en un mayor confort para el paciente y en una recuperación más rápida.

¿Cuándo puedo hacer deporte si me opero con el láser?

Se recomienda que transcurran de 7 a 10 días para hacer deporte suave; como correr, ir en bici... Para deportes en los que pueda existir contacto físico en la cara, así como para los deportes acuáticos, sería conveniente esperar de 3 a 4 semanas.
En la técnica LASIK, al existir un corte (y flap) en la córnea, existe mayor riesgo de que este pueda desprenderse o desplazarse, por lo que los tiempos son más largos.
Con la técnica PRK, la integridad de la córnea al efectuarse la epitelización (de 5 a 7 días) es mayor, por lo que en 1 semana puede practicarse cualquier deporte con normalidad.